Viernes 25 de mayo del 2018

En Camino con Claudina, mujer de fe, de perdón, de comunión

Las Religiosas de Jesús María queremos compartirles que  estamos en el año jubilar del Bicentenario de la Fundación de la Congregación. 

El año jubilar comenzó el 6 de octubre de 2017, y la clausura será el 6 de octubre del 2018 en Lyon, Francia. Cada obra u comunidad de la Congregación, dio inició con alguna con alguna celebración.

A continuación les comparto algunas reflexiones de la alocución de bienvenida que dio la Hna. Mónica Joseph rjm Superiora General, desde Agra, India.

“Queridos amigos, con frecuencia la vida se compara a un viaje desde el nacimiento hasta la muerte. Hoy reflexionamos sobre el tema “Caminando con Claudina”. Es un camino que comenzó el 6 de octubre de 1818 y esperamos que continúe durante largo tiempo en el futuro. 

Claudina emprendió muchos viajes, a pie o en carruaje. Pero, fue un carro tirado por bueyes el que trajo a nuestras primeras misioneras a este lugar en Agra. 

Para emprender un viaje de larga distancia, necesitamos un vehículo, puede ser un barco, un coche, un autobús, una moto, un tren, un avión o incluso ¡un carro tirado por bueyes!!! 

Lo que tienen en común todos ellos es la rueda. 

Reflexionemos hoy sobre el simbolismo de la rueda. 

La rueda es uno de los grandes inventos de la historia. Desde la antigüedad hasta hoy, la rueda ha sido y es una parte esencial del transporte. La rueda nos lleva en todas direcciones: hacia adelante, hacia atrás, dentro y fuera. 

Claudina viajó “hacia dentro y hacia afuera”. Algunos de sus viajes “hacia afuera”, fueron: 

Durante la Revolución para encontrar a sus hermanos en la prisión,  Acompañándolos en el camino hacia su ejecución 

Ayudando a las víctimas durante y después de la Revolución   … y la lista podría continuar… 

Claudina también emprendió muchos viajes “hacia dentro”, algunos en oscuridad absoluta. Uno de los viajes significativos “hacia adentro” culminó en su SÍ en la noche oscura del 5 de octubre de 1818, cuando la Congregación empezó en pobreza, sencillez e incertidumbre…con una mujer, una huérfana y un telar. Ella dice que fue la noche más terrible. Afortunadamente, no se dejó llevar por la desolación, confió en Dios y siguió adelante. Ese SÍ de Claudina nos recuerda el SÍ de María… ambos trajeron nueva vida. 

Este Sí no fue el único SÍ que Claudina pronunció, hubo otros muchos hasta su lecho de muerte, cuando su viaje interior la llevó a pronunciar su último SÍ con las palabras QUÉ BUENO ES DIOS. 

Todos nosotros, conscientes o no, estamos constantemente en camino – hacia adentro o hacia afuera-, las ruedas nos mantienen en movimiento. 

Reflexionemos un poco más sobre las diferentes partes de la rueda, que tienen un gran simbolismo para nosotras en esta ocasión. El centro es rígido y la fuerza de la rueda depende del centro, que mantiene unidos todos los radios y la llanta exterior. Para nosotras el centro es nuestra experiencia de Dios y nuestro carisma, que nos mantienen a todas unidas. Sin el centro la rueda no existe. 

Los radios son importantes y son numerosos en cualquier rueda. Se pueden comparar a cada Provincia, comunidad y apostolado, que se mantienen unidos por el Carisma y la Espiritualidad de nuestra Congregación. Cuando un radio no funciona bien, es débil o frágil, poco a poco toda la rueda deja finalmente de funcionar. 

La llanta exterior toca la madre tierra. Está en contacto directo con diversos terrenos: arenoso, desiertos, con verdes llanuras, montañas; 

La llanta exterior podría representar a cada hermana que toca directamente las vidas de las personas. Ellas van a las periferias, están en contacto directo con la gente, con la madre tierra y con toda la creación, se encuentran con diferentes culturas, lenguas, regiones y religiones. Cuando tenemos salud, todo marcha bien, pero a veces, la llanta exterior de la rueda puede pincharse: pincharse por el egoísmo, el individualismo, la arrogancia… y entonces la rueda se atasca en el fango. 

El centro y la periferia están relacionados por medio de los radios. Cualquiera que se desconecte del centro o entre sí, es causa de que el viaje tenga un final abrupto. Por eso, es de vital importancia mantenerse íntegros, conectados, unidos, todos funcionando bien, para que el viaje pueda llegar a su destino final. 

Las ruedas de la historia de JM siguen caminando, mientras nosotras continuamos “Caminando con Claudina” en 28 diferentes países, todas enraizadas y fundamentadas en el mismo carisma. 

Me gustaría concluir con las palabras del Santo Padre el Papa Francisco: Contar nuestra historia es esencial para preservar nuestra identidad, fortalecer nuestra unidad como familia y nuestro sentido común de pertenencia.”

Hasta aquí las palabras de nuestra hermana Mónica, de mi parte deseo que este Adviento sea para cada uno, una preparación al nacimiento de Jesús en nuestras vidas y podamos seguir en camino como Claudina y tantos Fundadores; a ese encuentro con el Dios de la Vida siendo testigos de la bondad de Dios preguntándonos ¿qué parte de la rueda tengo que trabajar o mejorar? 

 

Cecilia Ma. Ruiz-Velasco, rjm

Miembro de la Red de Educación de la CIRM